Claudio Maldonado - Fair Trade English

Claudio Maldonado: “FairTrade English, llevando el inglés a todos” 

Con una gran conciencia social, Claudio Maldonado, es un profesor de inglés que vivió la experiencia de estar fuera de Chile. Ha tomado la determinación de acercar el idioma a todos, especialmente a niños que no cuentan con la oportunidad de incorporar a sus conocimientos esta tan reconocida lengua.

Su trabajo se enfoca en ayudar en Aldeas Infantiles y todas sus esperanzas están en alcanzar a cada niño, perteneciente a la organización, en cada región del país para que puedan obtener un mejor futuro laboral.

Gracias a su trabajo, se comienzan abrir nuevas puertas y esperanzas para tantos niños que han sufrido abandonos.

¿Desde cuándo el inglés se volvió tu pasión?

Desde chico tenía muy claro que iba a estudiar inglés. Yo estudié en el Lastarria y, en ese entonces, había electivos, uno podía elegir y éramos muy pocos. La profesora era muy buena y ahí me gusto el idioma. Estudié Licenciatura en la Universidad de Chile.

¿Cuál fue el proceso para lograr formar Fair Trade English?

Primero, con un análisis profundo desde hacia dónde queríamos llevar a la empresa. Con mi socio, ambos teníamos formación en el mundo del inglés. Dentro de la industria donde nos movemos, hay malas prácticas en torno a los profesores, en términos de sueldos, con visas de turista, entonces, las empresas no saben que el extranjero que tienen como profesor, no está habilitado para trabajar. Todo ese tipo de factores influyeron para crear nuestra empresa, intentando aportar al mundo social y haciéndose cargo de corregir estas faltas, así nace esta iniciativa.

También la idea surge a partir de que estuve viviendo en China más de un año trabajando en el área de dirección académica y estando allá,  uno de los roles que cumplía era subsidiar una escuela rural, eran niños de escasos recursos y el recibimiento de esa escuela era muy grato. Con esa experiencia entendí que se podía. Daba la oportunidad a los niños a tener acceso al inglés.

¿Cómo fue esa experiencia?

Para mí fue una buena experiencia. Iba por un año y me quedé dos. La respuesta de los niños era increíble. Les hacíamos clases de lunes a domingo (ellos no se basan en el calendario cristiano). Aprendí mucho y eso me sirvió para incrementar lo que quisimos hacer acá.

Volviendo a tu empresa, cuéntame de qué se trata, ¿qué es lo que ofrecen?

En Fair Trade English ofrecemos clases de inglés o capacitaciones para empresas que se hacen a través de SENSE o también clases particulares, que se basan en el “comercio justo” que es una tendencia mundial que viene de la producción especialmente agrícola y textil, resumiendo, el consumidor no sabe los procesos en que se fabrican las cosas con abusos al trabajador, sobre todo en países del tercer mundo. Entonces las bases del comercio justo regulan estas malas prácticas. Nosotros llevamos el comercio justo al área de los servicios, por ejemplo nosotros pagamos por sobre la media de la industria de la enseñanza de inglés, lo que nos permite tener excelentes profesores y que, a la vez, ellos se queden con nosotros.

¿Por qué y desde cuándo sientes esa necesidad de generar un compromiso con tu entorno social?

Yo no entiendo por qué el resto de las empresas no lo ve así. Yo creo que uno debería preguntarse por qué ellos no lo hacen, es necesario. La brecha de desigualdad en Chile es tan grande entre un niño de escasos recursos y uno de clase media alta (no de clase alta porque a ellos los envían a colegios bilingües) que tiene recursos para ser enviado a un curso en donde tendrá la oportunidad de aprender, mientras que el otro niño no la tendrá. A pesar de que ese niño estudie, se va encontrar con otra barrera por no hablar inglés y eso es muy injusto. Estas iniciativas uno lo tiene que generar como individuo, como participante de la sociedad o como ser humano. Debemos generar instancias donde puedas integrar a todas las personas.

¿Cuándo y cómo se genera la unión entre Fair Trade English y Aldeas Infantiles?

El primer contacto lo tuvimos en enero 2016, fueron varios meses de trabajo. Una de las cosas que Aldea solicita de quienes van a estar en contacto con los niños es continuidad; que el profesor se quede con ellos ─por lo menos un año─ porque son niños que han sido abandonados por quienes no deberían haber sido abandonados entonces crean lazos emocionales muy rápido con extraños si vas de forma continua. Firmamos el acuerdo de colaboración en febrero y en junio comenzamos las clases.

Desde la puesta en marcha a la fecha, ¿qué cambios has visto en los niños?

Interés, eso es lo principal. Con estos niños hay que trabajar en diferentes áreas. Hay varios que tienen problemas de lenguaje. Hay niños entre cinco hasta diez años y han tenido avances en el reconocimiento de palabras. Las clases de inglés que hacemos son diametralmente opuestas a las del colegio. Con nosotros aprenden en base a juegos, dinámicas. La idea es que el niño vaya aprendiendo por medio de vivencias.

¿Cuál es tu motivación por seguir adelante e inclusive dar clases cada viernes en Aldeas?

Bueno, mi motivación es seguir con Aldeas. Para mí, el pilar de esta iniciativa como PyME es poder trabajar con los niños de estas Aldeas porque son todo para nuestro equipo de trabajo.

¿Cuál es tu sueño con Fair Trade English?

Mi sueño es llegar a cubrir todas las Aldeas con clases de inglés. Para allá vamos, eso es lo que queremos lograr de aquí a cuatro años.

¿Dónde se puede revisar la información de los cursos?

En nuestra página web, www.ftenglish.cl, al mail [email protected] o llamando al +562 2969 5764.

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