Joel Espinoza - OpenD

Joel Espinoza: “Buscando su bienestar en el de los demás”

Desde niño, el sentimiento de ayudar a los demás fue uno de los grandes valores que la familia de Joel implantó en su conciencia y que, al crecer, afloró aún más cuando notó que su ayuda era necesaria para sus compañeros de universidad y colegas diseñadores.

Su generosidad lo llevó a crear proyectos que se convertirían en grandes emprendimientos que, hasta el día de hoy, crecen sumando nuevas ideas y encaminándolas hacia lograr grandes cambios en el mundo del diseño, abriéndoles la oportunidad a todos de aprender y empaparse de conocimientos compartidos.

El trabajo constante, esfuerzo y rigurosidad son características que marcan la vida de Joel quien decidió vivir y trabajar con lo que más le gusta, transformando su profesión en una pasión.

Joel, ¿desde cuándo supiste que tu gusto iba por el diseño?

Desde chico siempre tuve el tema de la expresión artística súper marcada. La parte comunicacional la tenía muy desarrollada y mi mamá me incentivaba jugando, por ejemplo, con harta plasticina. Era como “el seco”, en general, para el dibujo dentro de mi curso; no porque fuera muy capo, sino que en realidad, yo tenía un nivel un poquito mayor que el resto y eso fue incentivado por mis viejos. En la media que me di cuenta que era lo que me gustaba, investigué y llegue a la carrera de Diseño Gráfico, con mención en Publicidad y con eso entendí, que lo que más te entretiene o tu hobbie favorito se puede transformar en una profesión y puedes vivir el resto de tu vida de eso.

¿El mundo o mercado para un diseñador es difícil, en el sentido de encontrar trabajo o competencia?

Creo que chocamos con un muro grande que no creo que la tenga la carrera por defecto. Se habla de que estamos sobrepoblados, pero la verdad no existe un conteo real. En base a mis proyectos, hicimos un estudio en donde descubrimos que no estamos tan mal como se dice y los que están mal son lo que no tienen poder de autocrítica para decir que el nivel es súper bajo, esto a raíz de que somos flojos en general. Los chilenos tienen una tendencia a la flojera, a sacar la vuelta, la ley del mínimo esfuerzo. Si tú no reconoces que tu nivel es bajo y si no trabajas duro, no vas a ser un compadre competitivo para el mercado, que en este caso, está ligado con la tecnología y además con evolución y cambios de técnicas, entonces, si tú no estás dispuesto a estar estudiando y autoformándote constantemente estás perdido.

Cuéntame, por favor, ¿por qué creaste Ayudante Gráfico y OpenD?

Crear estos dos emprendimientos fue por una necesidad que yo tenía y me di cuenta que otros también las compartían y se basaba en: “si hay un problema, ¡ve y soluciónalo!”.

 ¿De qué se tratan cada una de ellas?

Cuando hablamos de Ayudante Gráfico, nos referimos a mi proyecto personal, en donde de manera pública o privada ofrezco mi ayuda, ya sea para ayudar a conseguir trabajo o para un problema puntual relativo al diseño gráfico y sus multidisciplinas, dentro de mis conocimientos.

Por otra parte, OpenD trata de una comunidad en donde no todo gira en torno a mí, depende de la ayuda de todos los miembros que forman parte de ésta.

Ayudante Gráfico nace porque empecé hacer ayudantías a muy temprana edad, producto de que me daba cuenta de que todos eran bien egoístas con lo que sabían. Yo fui bien analfabeto digital. Yo no tenía computador en mi casa. Me propuse aprender, trabajé para juntar lucas y comprarme un computador. Yo pedía ayuda en la universidad y nadie me ayudaba. Empecé a destacarme en clases y hacía ayudantías. Al enseñar me di cuenta de que aprendía más y me convertí ayudante. Luego, creé una cuenta en Twitter que me permitió darme más a conocer y empezar ayudar a los diseñadores. Esto creó una especie de fama y me empezó a traer pega. Todo esto me produjo uno de mis grandes éxitos, que tiene que ver con que otros profesionales me recomienden. Ayudante Gráfico me ayuda mucho a crecer en internet, me genera mucho trabajo y detona que descubra todo este mundo del enseñar, compartir y esto culmina en un proyecto de título que se llamaba “Pulso creativo” que, en ese entonces, era en papel lo que ahora es OpenD. En el año 2003, pensar en hacer una comunidad como se hace hoy día era impensado y nació como una bolsa de trabajo, un sitio web en donde los profesionales nos reuníamos y compartíamos experiencias. Para el 2003 pensar en lo digital era el futuro, que para hoy día parece muy obvio. Me saqué un 6,8 en esa tesis. La universidad vio mi proyecto y prometió financiarlo, algo que no pasó lamentablemente, pero la idea seguía ahí y con el tiempo, se dieron las opciones para hacerla.

La idea surge a partir de una comunidad en donde participaba con la cual comenzamos a realizar juntas con algunas personas, en donde la idea era “enseñarte hacer las cosas como yo las hago”, no con el afán de sentirte superior, sino más bien compartir conocimientos. Así OpenD comienza a tomar fuerza y lo que busca es el aprendizaje colectivo, la democratización del acceso a la información. De que si sabes algo, lo enseñes, lo compartas, porque siempre es un “gana-gana”.

 Ahora somos una comunidad de 10.000 diseñadores, aportamos con el Registro Nacional de Diseño. Estamos preocupados de que siempre los diseñadores tengan acceso a beneficios y más adelante, pensamos instaurar una “tarjeta OpenD u OpenD Card”, que les va a permitir tener acceso a beneficios de descuento, posibilidades de estudio, entre otros.

En términos de valores, en OpenD el ego se deja estacionado afuera, aquí se habla de tú a tú. Hay un trato horizontal entre todos, aquí no llevamos “rockstars”. Hacemos charlas mensuales y traemos a profesionales que son capísimos. Hemos tenido a eminencias del diseño y no lo hemos puesto en escenarios, más bien han dado sus charlas en un piso, a la misma altura de los que participan en ese entorno, para que entiendan que lo único que interesa es el conversar, atreverte hablar.

¿Ha sido difícil emprender y posicionar tus ideas?

Sí, como todo. Requiere de un esfuerzo constante, sea una idea buena o mala y, en esos casos, ambos requieren el mismo esfuerzo, sobre todo si se quiere poner en la cabeza de todos. Tiene que ver con qué tan vinculado estás con lo que estás haciendo.

¿Por qué te interesa ayudar a otros diseñadores?

Desde chico me enseñaron a buscar el bienestar de quienes me rodean. Que no se trata de ser feliz tú y el resto “que se joda”, que si tienes mucho, más o menos o poco, comparte igual. Me gusta que las cosas vayan bien para todos. Llevando esto al mundo profesional, en un momento conocí el concepto de “Ubuntu”, dentro de las muchas interpretaciones que tiene, me gusta la que dice: “Soy porque tú eres”, “yo soy exitoso, porque tú eres exitoso”, “a mí me va bien porque a ti te va bien”, pensando en que si siempre has logrado algo que te hace bien, siento que tienes la manera o la responsabilidad de devolverle al cosmos la mano.

¿Cuál es tu motivación constante para generar este tipo de oportunidades para los demás?

La motivación nace de mis entrañas. Yo no me podría levantar el día de mañana si no tuviera algo como OpenD, en donde ayudar a compartir con mis pares, poder transmitir valores es lo que me interesa. El motor y el corazón de estas cosas es la familia, poder acceder al tipo de vida que tú quieres llegar y saber que te lo estás ganando con el sudor de tu frente, ganándote la vida haciendo lo que te gusta, de poner sonrisas en los seres queridos, esa es la principal motivación.

Y en el trabajo es porque yo quiero trabajar de una forma específica. Quiero trabajar con cierto tipo de personas, quiero generar cierto tipo de condiciones laborales. Yo concibo en mi cabeza el cómo quiero que sea mi vida profesional y lucho a diario porque eso sea así. Yo estoy viviendo como creo que es correcto. Creo que no hay mayor éxito en la vida que hacer las cosas porque tienen un significado para ti.

Para este año 2017, ¿cuáles son los proyectos con Ayudante Gráfico y OpenD?

Proyectos definidos hay varios, pero la base es lograr hacer lo ya hecho. Aprender de los errores que cometimos para atrás, estar atentos a no repetirlos. En Ayudante Gráfico estoy volviendo a retomar y coordinar al equipo, armar un equipo sólido.

Con OpenD, este año vamos hacer un registro más inteligente, en donde vas a tener una sesión de usuario y una clave, por ende vas a estar contestando durante todo el año o durante los siguientes años, una serie de encuestas que vamos a ir haciendo y todos los datos que respondan se van a ir apilando en los perfiles de los usuarios respectivos, así vamos a poder tener un registro de datos vivos. Y lo otro es la “tarjeta OpenD” con el que podrán tener acceso a una serie de beneficios y oportunidades que estamos buscando generar. La idea es llegar con OpenD a todo Chile y se me ocurrió postular a un fondo para poder crear la oficina móvil o “la academia OpenD móvil”, que es hacer una agencia de diseño y que el grupo viaje por todo Chile mostrando el trabajo, presentando lo que hacemos en universidades, desprender un telón y dar una charla, para llevar conocimientos a todos y tener disponibles distintos puestos de trabajo para sumar personas, si así lo desean dentro de este recorrido.

 

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