Valentina Pereda - Meli Mari

Valentina Pereda: “Meli Mari y la intención de acercar las raíces chilenas a las nuevas generaciones”.

Ser exitosa, vivir diez años en España y tener una vida armada fuera de Chile no impidió que Valentina Pereda, diseñadora gráfica, regresara a su país y a su región Concepción con una idea clara e innovadora que invita a los más pequeños a reencontrarse con sus raíces.

Meli Mari se llama su empresa, en la cual ha podido mezclar el amor a su patria junto con sus conocimientos en diseños infantiles ofreciendo productos para bebés, que gracias a su creatividad y trabajo arduo, han sido reconocidos internacionalmente por sus características.

Llena de orgullo comenzó esta cruzada que intenta demostrar al mundo las riquezas culturales de nuestro país con tres personajes rostros de la marca, Renato el Gato, Pancho el Chancho y Ramona la Camarona.

Sé que viviste fuera, que fuiste muy viajera, ¿qué te hizo regresar a Chile?

Yo viví 10 años en Madrid y estoy súper contenta de haber tenido esa oportunidad y esa experiencia. Mi trabajo en España fue maravilloso, yo soy diseñadora gráfica y allá me especialicé en el diseño de juguetes y artículos infantiles, eso me hizo viajar mucho con proveedores a Asia, Estados Unidos, Alemania, por toda Europa y estaba súper contenta viviendo allá, pero siempre extrañando a mi familia.

Mi familia es de Concepción y todos los años yo viajaba para la pascua, mis vacaciones me venía el mes completo, pero me di cuenta que con los años me costaba más despedirme. Y hubo un antes y un después marcado por el terremoto del año 2010. Gracias a Dios, a mi familia no le pasó nada, pero si pasé un susto muy grande y a partir de ese momento me comencé a plantear volver y estar cerca de mi familia. Esa decisión era difícil porque mi vida la tenía allá, tenía un trabajo maravilloso, mis amigos y no fue fácil. Fue una decisión en la que me tomé mi tiempo, yo creo que fueron 2 años para poder concretarlo, en organizar todo hasta que finalmente tomé la decisión definitiva, lo hablé con mi empresa, con mi jefe, con el que aún soy amiga. Despedirme de la vida de allá me generó mucha pena, pero felicidad al mismo tiempo por regresar, así que en el año 2011 con mis 10 maletas y mi gatito me vine a Concepción.

 ¿Desde cuándo surge tu interés por diseñar o ilustrar para niños?

Desde que tengo 3 años estoy dibujando, es algo muy natural que se desarrolló en mí y me fui perfeccionando con el tiempo, así que siempre supe que por ahí iba mi veta. Lamentablemente en Concepción no existía la carrera de Diseño por eso decidí estudiar un año arquitectura y luego de eso me decidí a estudiar lo que realmente quería y tuve que cambiar de ciudad y lanzarme a estudiar diseño gráfico.

¿Cómo llegas a los diseños de juguetes?

Hice varios cursos que me permitieron ir perfeccionándome y comencé a ilustrar de manera freelance. Por alguna razón mis diseños llegaron a Saro, una empresa Española en donde me ubicaron y me citaron a una entrevista porque mis diseños les habían llamado la atención. Allí se dieron las cosas, como que congeniamos inmediatamente ellos conmigo y viceversa. Lo que me ofrecían era maravilloso, un excelente horario, viajes y seguir perfeccionándome, para mí era ideal. Lo pasaba genial, mi trabajo allá era perfecto.

Yo me fui complementando de muchas maneras y lo hice en el mercado Español, que es el mercado más adelantado en productos infantiles a nivel mundial y más exigentes también.

 ¿Cuándo vuelves a Chile, venías con la idea clara de montar tu propia empresa?

En un primer momento yo no me planteé crear mi propia marca o mi propia empresa. Mi plan A era vivir 1 año en Santiago y toqué puertas de marcas consolidadas para proponerles abrir una nueva unidad de negocios y lanzar una línea de accesorios en donde yo me hiciera cargo de diseño y producción. Pero no tuve feedback, les pareció medio adelantado, les dio un poco de susto lanzar algo que no se había hecho por un tema cultural chileno también.

¿Cómo se te ocurrió crear juguetes con identidad chilena?

Se me ocurrió porque cuando venía de vacaciones y regresaba a Madrid y quería llevarles un regalito a las guagüitas e hijos de mis amigos los únicos juguetes o accesorios que cumplían con la normativa de seguridad eran todos importados, entonces esos juguetes evidentemente no tenían identidad cultural chilena. Fue ahí que comencé a preguntarme sobre ¿con qué juegan los niños?, ¿qué información tienen los juguetes con los que las guaguas juegan? y empecé a investigar y ese estudio arrojó que jugaban con muñecos, con personajes, con libros y eran todos importados. Luego me puse a investigar si eso era importante en el aprendizaje de un niño o la en la estimulación cognitiva y efectivamente, hay unas bases en la educación temprana que hablan de la pertenencia cultural en los elementos con los que interactúan las guagüitas, es súper importante porque aceleran los procesos de aprendizaje, si un niño o una guagüita interactúa con juguetes que tienen que ver con su entorno cercano eso favorece los procesos de aprendizaje, eso se llama pertinencia cultural en los juguetes de la primera infancia.

Entonces sobre esa base, yo dije, volveré a Chile y voy a diseñar una línea de juguetes para guagüitas pero que tengan identidad cultural chilena. Eso fue lo que les intenté proponer a las empresas en Santiago y no funcionó.

Así que utilicé el plan B que era crear mi empresa. Postulé a un fondo estatal de Corfo que se llama Innova y lo presente en enero de 2014 y me lo aprobaron en el 2015 y ahí me puse a implementar la empresa. Me puse a viajar por todo Chile contactando tiendas especializadas en productos infantiles y ahí empecé a distribuir, yo no tengo tienda física, mi modelo de negocio siempre fue distribuir.

¿Cuál es el significado de Meli Mari?

Cuando tenía el cuento armado, quería encontrar un nombre sencillo para la marca y justo en ese año cumplía 40 y se me ocurrió ver su traducción en mapudungun que era Meli Mari y me encantó, no lo pensé más y lo utilicé como una cábala.

¿Cómo fueron los pasos para poder poner en pie la empresa?

Yo siento que la empresa nunca va a terminar de estar lista, es un tema súper dinámico, está en constante evolución, es una experiencia que tiene cosas muy bonitas, eso de sentir que es como una planta que vas regando y es producto de tu esfuerzo, que en definitiva es como algo que tú estás criando y que te dará una linda recompensa. Pero también tiene su lado B, como por ejemplo, yo me quedo dormida y despierto en la mañana pesando en nuevas ideas, es decir, mi cabeza no descansa nunca, también existe un desgaste físico porque es una rueda que no para nunca. Pero creo que hay diferentes fases en la construcción de una empresa y es súper importante ponerse objetivos a corto plazo para no sentir que es una rueda sin fin, si no, que vas cumpliendo etapas.

¿Cuéntame cómo llegas a la Bienal Iberoamericana de Diseño?

Fue algo súper bonito porque es algo que se realiza cada dos años y reúne a los mejores exponentes que ellos consideran más importantes o más potentes en diseño de cada país y me contactaron invitándome a participar con Meli Mari en el diseño de productos, lo cual fue un reconocimiento en el que casi me desmayé cuando recibí la invitación. Habían pasado 6 meses desde el lanzamiento de la línea y eso te reconforta sintiendo que estás haciendo las cosas bien. Tuve que llevar mis productos a un centro cultural en Madrid y allí expusieron las muestras hasta el mes de febrero. Me pidieron que diera una charla de mis productos y hablé de la araucaria, del copihue, de los diaguitas de los diferentes elementos en los que yo me inspiré para diseñar los distintos personajes, contarles un poco de Chile. Estaba muy nerviosa, fue impactante dar una charla frente a diseñadores considerados más importantes del mundo. Ahora la exposición comenzará a viajar por el mundo y llegará a Chile.

 ¿Qué esperas que suceda con tu marca a futuro?

Ahora se viene toda la parte de difusión en donde estaré presente en ferias, viajar, mostrar los productos en más medios, etc. Este año escribimos el primero cuento de Meli Mari y haremos una gira de cuenta cuentos en diferentes tiendas en Chile para presentar los personajes de Ramona la Camarona, Pancho el Chancho y Renato el Gato. Lo otro que quiero trabajar es lograr crear un cortometraje y luego un largometraje de éstos personajes, eso sería el broche de oro de mi proyecto. La idea es llegar a un nivel más intangible, producción audiovisual cotota, como objetivo para 3 años más aproximadamente. Yo quiero primero establecer la línea de productos, seguir regando la plantita.

¿Dónde las personas pueden descubrir tus productos?

En la página web www.melimari.cl, o como MeliMari Chile en Facebook e Instagram.

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